sábado, 11 de septiembre de 2010

Piedra, papel o tijera.


Siento muchas ganas de tirar todo a la mierda, de irme con los hippies a ningún lado tratando de encontrar respuesta a la nada. Quizás porque es más fácil gambetear los problemas que afrontarlos.
y... ¿qué hay con ello? me he cansado de tener una vida responsable. Siempre he vivido con los buenos ejemplos y con los buenos hábitos. ¿qué he ganado? o para ponerlo de otro modo ¿qué he perdido?
Es triste confesar que de a ratos la conciencia me ejecuta y pone en tela de juicio algunos de mis méritos. Por ahí me jacto de haber logrado algo y en ese mismo instante me pregunto si con ello he sido realmente feliz.

Cuando era chico sobraba el tiempo y los motivos para sonreír. Disfrutaba de las pequeñas cosas y los problemas no existían. Rara vez renegaba y si lo hacía el enojo se curaba con algún dibujito animado o con un chupetín. Andaba por ahí con la sonrisa pintada.
Hoy tengo la necesidad de volver a ser un changuito. Me he cansado de estar atado a todas estas formas. La mochila de los buenos hábitos pesa demasiado. Estoy harto de ser lo que los demás quieren que sea. Estoy podrido de ser el yerno perfecto para mamá.
Por eso hoy me revelo. De ahora en más,"dejaré de ser para ser". Voy a olvidarme de los problemas que no sirven para nada y voy a preocuparme por ser feliz. Estoy dispuesto a dar mis primeros pasos. Quizás en mi búsqueda decida dar un paseo por el pasado y recuperar la irresponsabilidad de las horas largas que perdí.

Por suerte a alguien se le ocurrió pasar de nuevo los capítulos de hijitus... me parece que voy a disfrutar mucho en mi vuelta.



1 comentario:

  1. Muy buena publicación amigo! Creo que resume un montón de cosas que me suceden con una frecuencia preocupadamente frecuente, y...la verdad: ¿quién nos hubiese dicho que "hacernos" GRANDES implicaría hacer a un lado muchas veces al chiquit@ que supimos ser alguna vez y que por sí mism@ daba cátedra de FELICIDAD... Y pensar que cuando chiquita contaba los días para ser "grande" y hoy que lo soy añoro locamente volver a ser una changuita otra vez.
    Creo que la clave es dejarse llevar por es@ chiquit@ que aún está dentro nuestro... volver en grandes a ser como niños y de ahi no despegar nunca más... como Peter Pan :)
    Saludos!

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